10/3/2010 Saldremos a la calle. Hay que recuperar el tono muscular perdido. Bien está empezar por esto pero se necesitará más, mucho más. Nosotros asumimos el reto y pedimos, exigimos, a las centrales sindicales que no cierren los ojos, que los abran levanten la mirada y miren más allá. Otros han enseñado la patita de lobos por debajo de la puerta. Y nosotros no estamos dispuestos a ser corderos.
10/2/2010 Burt Lancaster pierde la mirada tras ganar la partida. Es el epílogo de “El tren”, la película que rodara en 1964 John Frankenheimer para, consciente o inconscientemente, bajar de su rutilante pedestal a la cultura como concepto.
05/2/2010 Creo que a nadie le pilla de nuevas, al menos desde esta tribuna lo hemos tenido siempre claro. Una crisis económica SIEMPRE ataca a los más débiles y deja incólumes a los más fuertes. Lo peor, sin embargo, suele ser cuando se enzarza a los que la padecen a luchar entre ellos. Viene a ser como la caza con hurones, de la pelea entre éstos y los conejos, no sale ganando ninguno de ellos.
23/12/2009 Recientemente ha vuelto a su país Aminattou Haidar. A buen seguro tendrán conocimiento de su pequeña historia porque ha tenido una gran cobertura en los medios de comunicación. Sin embargo hay una gran historia detrás. Su pequeña historia, sin embargo, nos muestra la grandeza de una mujer y las miserias de un sistema (geopolítica, lo llaman) que permite las satrapías dentro de los estados mientras éstos mantengan su vasallaje al poder imperial. Conocemos cada paso que dan los gobernantes de países hostiles al orden establecido pero de los que basan su poder en el apoyo a los grandes centros de poder políticos (y sobre todo económicos) establecidos están sujetos al beneplácito informativo y, por tanto, con una imagen menos deteriorada e, incluso, ensalzada.
02/12/2009 Recientemente el Congreso de los Diputados ha eliminado la llamada Ley Beckham, un privilegio del que gozaban algunos ciudadanos. Existía una norma que permitía que los extranjeros que llegasen a trabajar a España con sueldos superiores a los 600.000 euros tributaran un 23%. Un porcentaje ridículo frente a otros mayores a personas con ingresos inferiores. La excusa con la que tal norma se planteó tenía que ver con la llamada a personas de profesiones relevantes (hablaban de científicos y grandes ejecutivos) y el bien que haría al conjunto del estado que aquí se asentasen. Pero hete aquí que el perfil de ingresos dibujaba la figura de las estrellas del fútbol.